Agua de Hungría, sin etiquetas engañosas


Cada vez que leo el INCI de un producto nuevo me dan los siete males, y es que los cosméticos (entre otros productos) están cargados de parabenos, aceites minerales, derivados del petróleo… suuuper naturales, vamos!

Durante muchos años he trabajado en empresas como Sephora, como especialista de tratamiento, Body Shop, Lush, llegando a ser formadora de producto y creedme que sé de lo que hablo.

En un próximo post os enseñaré a leer las etiquetas para que no os dejéis engañar por lo que publicitan en letras grandes, ROSA MOSQUETA, ARGÁN, ALOE VERA.

Ya que cuando das la vuelta al bote los buscas y buscas, y los encuentras, si, casi en la última posición nadando en un mar de químicos en una proporción tan ínfima que es ridícula, y de una calidad dudosa.

Y entonces una se acuerda de las antiguas civilizaciones que utilizaban harinas, levaduras, miel, arcilla, aceites, pigmentos, cortezas, macerados y ungüentos, e incluso de la señora de pueblo que se hacia tónicos con perejil y limón y nutría su piel con aceite de oliva y que tenía la piel radiante como un sol!

Y te preguntas: como nos hemos alejado taaanto de lo esencial??

Y para muestra un botón

Hoy os comparto la receta de un tónico que hizo famosa una leyenda sobre la Reina Isabel de Hungría.

En ella se cuenta que la reina sufría de dolores reumáticos y parálisis y pidió a un alquimista que le preparase una loción para recuperar su belleza y salud. Este alquimista, realizó un preparado herbal con romero y otras plantas, y gracias a el consiguió que desaparecieran los dolores, rejuveneció y embelleció tanto que el rey de Polonia le ofreció matrimonio y eso que ella tenía 72 años.

Y que contenía este maravilloso elixir? tomad nota que os comparto una de las recetas que existen y que podéis ampliar y adaptar a vuestro gusto:

Ingredientes:

800 gr de alcohol de 96º
800 gr de hidrolato de azahar
60 gr piel de limón
60 gr piel de naranja
50 gr pétalos de rosas
30 gr de romero
30 gr de lavanda
15 gr de hojas de menta

Procedimiento:
En un bote de cristal, pondremos todas las plantas y las cubriremos con el alcohol y el hidrolato de azahar. Cerramos y lo dejamos en un sitio al abrigo de la luz. Lo moveremos cada día y dejamos en maceración entre 15 o 20 días, a mi personalmente me gusta dejarlo unos 40.

Una vez ha pasado el tiempo se cuela con una gasa y ese líquido obtenido lo guardaremos en un frasco, si es de color ambar mejor, para mantener todas sus propiedades y ya estará listo para usar!

Lo utilizaremos como colonia,tónico corporal en friegas antes de la hidratación o añadiendo unas gotitas al agua del baño, ya que refrescante, estimulante, favorece la circulación sanguínea, es antiinflamatorio, antirreumático (sobre todo eficaz en gota), depura y rejuvenece la piel.

Y si sois de las que tenéis contacto con aceites esenciales podéis potenciar la fórmula añadiendo, a.e de romero, lavanda, bergamota, limón, petitgrain, rosa, salvia, etc

Un abrazo!

agua reina de hungría

Elia on Instagram
Elia
Elia
Naturópata y herbolaria en Moon Medicine Herbals
Diplomada en Naturopatía, Herbalismo, Aromaterapia y especializada en Ciclicidad feminina. Mi misión es ayudar en la recuperación del equilibrio y mantenimiento de la salud, a través de diferentes enfoques y formulaciones específicas. Creo firmemente en el acompañamiento a las personas, para así individualizar sus procesos.

Acerca de Elia

Diplomada en Naturopatía, Herbalismo, Aromaterapia y especializada en Ciclicidad feminina. Mi misión es ayudar en la recuperación del equilibrio y mantenimiento de la salud, a través de diferentes enfoques y formulaciones específicas. Creo firmemente en el acompañamiento a las personas, para así individualizar sus procesos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.