Linaje femenino


Mi familia proviene del campo, del pueblo, del medio rural, en ella habita un linaje de mujeres valientes que sobrevivieron a toda clase de penurias, que se defendieron, que buscaron salida a las duras situaciones a las que se enfrentaban: Viudedad, pobreza, maltrato, trabajo duro, perder hijos en partos porque no había médico, hambre y soledad.

Hoy abrazo con amor a todas esas mujeres que viven en mi y acabo con el miedo y todos los patrones que se han ido repitiendo generación tras generación.
Honro la fuerza de estas mujeres que solas se construyeron, recompusieron y nunca se dieron por vencidas.
Abandono la lucha y el sufrimiento, y recibo el sostén y el amor que me trajeron hasta aquí.

Hoy recuerdo sus costumbres y supersticiones mezcla del más puro paganismo y el cristianismo impuesto, recuerdo los velos y las misas en latín, el luto, y la dureza de las gentes, recuerdo las largas trenzas de mi bisabuela y abuela, que recogían en un moño durante el día y en la noche antes de acostarse mostraban, un cabello que llegaba a media espalda y que a mi me fascinaba.

Recuerdo las canciones que mi abuela nos cantaba, que aprendió de pequeña, y otras tantas que eran fruto de personas que iban de pueblo en pueblo cantando sucesos y que ella había memorizado.

Recuerdo a los animales y los campos, las plantas recogidas, la cocina de leña, las vacas y el frió en las noches.
La oscuridad cuando el sol se ocultaba, el silencio absoluto que solo rompían las voces de los animales.
Yo era muy pequeñita la última vez que pisé esas tierras, pero recuerdo, mi alma y mis células recuerdan, y no olvidan.

Tal vez porque mi abuela escapó de la dureza del pueblo, llevando consigo a tres hijas no comprendía que yo quisiese vivir de esta manera.

Recordaba el trabajo duro sin descanso en el campo y en el lavadero para poder darles de comer, como limpiaba su sangre menstrual con un paño cuando resbalaba por sus piernas sin parar de trabajar, y como era ganarse el sustento en esas condiciones.

Ahora todo ha cambiado, los pueblos ya no son los de antes, muchas cosas se han perdido, mucha sabiduría olvidada, muy poco respeto por la naturaleza en pos de una manera de vivir más acorde a las ciudades y su mentalidad.
Me entristece ese olvido de lo básico y lo fundamental, de saber de las lunas, de cuando parirán las reses, de como plantar y cosechar según su influencia,de saber si lloverá o no mirando las nubes, el viento y el tipo de calor, y me entristece la sobreexplotación de todo, de la tierra, de los animales, de la naturaleza.

Sueño con una casa lejos de todo, la casa de la curandera, según me ven, donde no tenga que ver ni vivenciar cierto tipo de cosas que adolecen el alma, donde puedan acudir a sanar, pero lejos de todo, cerca del todo, en paz y armonía con el entorno.

No me resulta nada extraño imaginar que las mujeres sabias buscaran lugares alejados de la crítica, el puritanismo y el ojo inquisidor, y vivieran de acorde a su naturaleza.

Ayudando cuando eran necesarias, pero preservando su sabiduría y sus sentires intactos lejos de los más bajos instintos de la humanidad, cultivando su conexión con el entorno y atesorando esa soledad nutricia.

Cuan sorprendida estaría mi abuela si volviese al pueblo, todo cambia,con el inexorable paso del tiempo, aunque todavía hay cosas que permanecen.

Su cuerpo también ha cambiado,menguando, transformándose en una mujer pequeñita y menuda, de apariencia frágil, pero conservando ese espíritu leonino intacto, a pesar de que su cabeza ya no es lo que era.
En ella recuerdos de juventud, secretos no confesados, y el retorno a la tierra que allí permanece.

Texto: Moon Medicine Herbalslinaje femeninoFoto: Mi linaje y yo en el vientre de mi madre.
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Elia
Naturópata y herbolaria en Moon Medicine Herbals
Diplomada en Naturopatía, Herbalismo, Aromaterapia y especializada en Ciclicidad feminina. Mi misión es ayudar en la recuperación del equilibrio y mantenimiento de la salud, a través de diferentes enfoques y formulaciones específicas. Creo firmemente en el acompañamiento a las personas, para así individualizar sus procesos.

Acerca de Elia

Diplomada en Naturopatía, Herbalismo, Aromaterapia y especializada en Ciclicidad feminina. Mi misión es ayudar en la recuperación del equilibrio y mantenimiento de la salud, a través de diferentes enfoques y formulaciones específicas. Creo firmemente en el acompañamiento a las personas, para así individualizar sus procesos.

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